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El Sector Rural

Según el último Censo Nacional de Población, sólo el 30% de nuestra población es rural. Esta cifra es nada más que un hito en el proceso creciente de urbanización paralelo al despoblamiento de las zonas rurales de nuestro país; proceso en curso desde los años 40.

Si la población del Perú es mayoritariamente urbana, ¿Por qué es importante el desarrollo rural?:

1. Porque es necesario lograr una mayor seguridad alimentaria que nos haga un país menos dependiente.

El Perú es un país dependiente en la provisión de alimentos. En 1993, el 27% de los alimentos que circulaban en nuestro país eran importados o habían sido donados por otros países y organismos internacionales. La tendencia es a que esta cifra se incremente si no se toman medidas destinadas a incentivar nuestra producción interna de alimentos, base para lograr nuestra seguridad alimentaria.
Elevar la producción nacional de alimentos y en general, elevar la productividad agraria no es una tarea fácil, pues el suelo agrícola es un recurso escaso en nuestro país y por ser escaso, justamente se debe poner más empeño en lograr que sea productivo. Según los datos del III Cenagro (1994), de las 35 millones de hectáreas que comprende la superficie agropecuaria total, sólo 5´476,976 Has. (15.5%) son apropiadas para fines agrícolas. El restante 84.5% son tierras no agrícolas, y están compuestas por 47.8% de pastizales, 25.6% de montes y bosques y 11.1% de otra clase de tierras.

2. Porque aquí se concentra una parte importante de los problemas de pobreza y, especialmente, de pobreza extrema de nuestro país.

Si bien la pobreza es un problema que afecta tanto a los sectores urbanos como rurales, es en estos últimos donde se haya más generalizado y alcanza sus niveles más extremos.
La escasez de recursos, el atraso tecnológico y la insuficiencia de las políticas adoptadas que abren oportunidades sobre todo a la mediana y gran empresa agraria y agroindustrial, y no a la pequeña agricultura, que concentra a la mayor parte de los productores agrarios y la población rural, han contribuido a esta situación. Así, a diferencia de la disminución de la pobreza a nivel global, ésta se ha incrementado en las zonas rurales, pasando del 45,8% en 1994 a 48,7% en 1999.
Esa situación de pobreza de los sectores rurales puede ser graficada con los siguientes indicadores:

  • Mortalidad Infantil: De cada 1000 niños que nacen en zonas rurales 71 mueren antes de haber cumplido 1 año de edad. Mientras que en las zonas urbanas mueren 35, es decir la mitad.
  • Desnutrición Infantil: De cada 100 niños rurales menores de 5 años, 53 de ellos son desnutridos crónicos. Mientras que de cada 100 niños rurales en edad escolar (entre los 6 y 16 años) la desnutrición crónica alcanza a 67 de ellos.
  • Educación: Si bien la tasa de analfabetismo a nivel nacional se ha reducido en los últimos años, continúa siendo muy elevada en las zonas rurales del país. 42% de las mujeres y el 17% de los hombres de áreas rurales son analfabetos.
    El promedio de años escolares cursados apenas si supera los cuatro años; y 35.4% de los niños y adolescentes (5-19 años) de áreas rurales no asiste a la escuela.

3. Por que aún cuantitativamente, y desde un punto de vista económico y productivo, lo rural es significativo en nuestro país.

Si se define como rural a los distritos donde más del 50% de la población trabaja en actividades agropecuarias, tenemos que casi el 80% de los distritos peruanos son rurales. Igualmente si hablamos a nivel provincial, las 2/3 partes de las provincias de nuestro país son rurales.
La actividad agropecuaria ocupa directamente e indirectamente el 26% de nuestra población económicamente activa, porcentaje que es mayor que el de cualquier otro sector productivo. Su contribución al PBI nacional está por el orden del 16%.

Porcentaje de la Población Económicamente Activa según Actividad Económica: 1993

Las comunidades Campesinas

  • Su peso cuantitativo es inmenso:
    Existen 5,680 comunidades; ellas controlan el 39.8% del total de tierras en uso agropecuario , siendo la mayor parte de estas tierras pastos naturales.
    La mayor parte de ellas se encuentran en las regiones montañosas y pobres del país.
    Están habitadas por más de dos y medio millones de personas (el 40% de la población rural total).
  • Son importantes abastecedoras de alimentos para el mercado interno, y su participación en la oferta agropecuaria nacional oscila entre el 25 y el 30% del valor bruto de la producción .
  • Son espacios que permiten la reproducción social, cultural y económica de un amplio sector de la población peruana, en gran parte marginada por las políticas del Estado.
  • Son uno de los pocos espacios institucionales y organizativos que se mantienen vigentes en el país, hecho relevante en un contexto caracterizado por una creciente debilidad institucional.
    En este sentido, recordemos que son 711,571 los comuneros que forman parte de las 5,680 comunidades campesinas que existen en el país. Cantidad que en números absolutos es mayor que los 611,327 productores agrarios que declararon en el último censo agropecuario pertenecer a algún otro tipo de organización (ronda campesina, comités, asociaciones, juntas, etc.
  • Cumplen un papel importante en la modernización de las áreas de montaña. Sus reivindicaciones principales han sido -y siguen siendo- el acceso a la educación, a mejores condiciones de salud, a la comunicación, a las vías de transporte, a una buena administración de justicia, etc. Los comuneros han construido con sus recursos e iniciativa, más escuelas y kilómetros de caminos rurales que la inversión pública.
    En otra palabras, las comunidades tienen un gran potencial modernizador, pero las condiciones favorables para desplegar estas potencialidades están trabadas por políticas discriminatorias o indiferentes.